5 lecciones que he aprendido en mis 2 años como programadora ABAP

Cuando empiezas en el mundo ABAP, todo es nuevo: pantallas, transacciones, conceptos, errores… muchos errores.

Pero con el tiempo te das cuenta de que no solo aprendes a programar. Aprendes a pensar, a resolver problemas, a trabajar con otras personas… y a gestionar lo que sientes cuando las cosas no salen.

Después de estos 2 años como programadora ABAP, hay varias lecciones que han marcado un antes y un después en mi forma de trabajar.

Lección 1: Apunta todo lo que aprendes

Al principio pensaba «esto es fácil, me acordaré». Spoiler: no me acordaba.

Una tabla que te costó encontrar. Una transacción nueva. Un error raro que conseguiste resolver. Si no lo apuntas, lo olvidas.

Ahora cada vez que aprendo algo nuevo lo apunto en un bloc de notas, una lista o un documento Word. Da igual el formato. No tiene que ser perfecto, solo útil, porque tu yo del futuro te lo va a agradecer.

Lección 2: Los errores forman parte del proceso de aprendizaje

Durante mucho tiempo pensé que ser buena programadora era equivocarse poco. Eso hacía que me presionara mucho a mi misma. Hoy sé que los errores son lo que más te enseñan, justo porque duelen.

He provocado dumps. He subido código a un entorno y ha petado la orden. He tardado horas en encontrar un error que al final se solucionaba en un minuto. Y aun así, lo que más recuerdo es lo que aprendí de cada uno de esos momentos.

Lo importante no es no fallar. Es aprender de cada fallo. Y tener la honestidad de decir «la he liado, vamos a arreglarlo».

Lección 3: Un buen equipo y un buen ambiente laboral lo cambia todo

Puedes tener buenos conocimientos, puedes esforzarte mucho, pero si el entorno no acompaña, todo cuesta el doble.

He tenido la suerte de trabajar con personas increíbles que me ha explicado las cosas sin tratarme como una tonta, que me impulsan a crecer, que confían en mi incluso cuando dudo, que me animan a preguntar. Y eso no tiene precio.

Un buen equipo es una de las cosas que más influye en cómo avanzas y en cómo te sientes.

Lección 4: Nunca dejas de aprender

Hubo un momento en el que pensé: “vale, ya voy pillando esto”. Y en parte es verdad. Ya no es todo caos. Pero entonces llega algo nuevo:

  • una integración
  • un OData
  • algo de S/4HANA
  • un programa que optimizar

Y vuelves a sentirte pequeña. Lo que cambió mi mentalidad fue dejar de pensar «no sé hacerlo, qué mal» a pensar «no sé hacerlo todavía, pero voy a aprender». Porque en este mundo, aprender nunca se acaba, siempre hay algo nuevo. Y eso también es lo bonito.

Lección 5: Pedir ayuda y preguntar no te hace menos profesional

Al principio me daba vergüenza preguntar. Pensaba que me iban a decir «¿cómo no sabes eso?». o que iban a pensar que no valía.

Pero un día me quedé tres horas atascada con un select que iba mal. Cuando por fin pregunté a un senior y me dijo: «Ah, es que te falta filtrar por el mandante». Tardó un minuto en solucionarlo. Ahí aprendí que preguntar es eficiencia. Porque te ahorras horas, frustración y te permite aprender mucho más rápido.

Así que si no sabes algo: pregunta. Siempre pregunta.

Si estás empezando, probablemente te sientas perdida muchas veces. Es normal. Todos hemos estado ahí.

Pero si algo he aprendido en estos 2 años es que no necesitas saberlo todo. Solo necesitas seguir avanzando. Y cuando mires atrás, te darás cuenta de todo lo que has construido sin darte cuenta.