¿Te ha pasado alguna vez que un día el entrenamiento se siente increíble y otro día mover el cuerpo cuesta el doble?
Hay entrenamientos en los que todo fluye. Te sientes fuerte, ligera, con energía. Las repeticiones salen solas y terminas el entreno con esa sensación de “qué bien me siento”. Y otros días… todo pesa. El mismo ejercicio, el mismo peso y la misma rutina, pero el cuerpo no responde. Te cansas antes, te frustras más y empiezas a pensar que estás retrocediendo.
Esto no significa que no estés progresando o que hayas empeorado. Esto ocurre porque tu cuerpo no es el mismo cada semana. Tu ciclo menstrual influye directamente en cómo rindes, cómo te recuperas, cuánta energía tienes y cómo te sientes al entrenar.
Entrenar sin tenerlo en cuenta es una de las razones por las que muchas mujeres se frustran, se fuerzan demasiado o abandonan. Cuando entiendes cómo cambia tu cuerpo a lo largo del mes, el entrenamiento deja de ser una lucha y se convierte en algo que te acompaña.
En este artículo vas a aprender cómo afecta el ciclo menstrual al entrenamiento y cómo adaptar tu forma de entrenar en cada fase.
El error de entrenar como si siempre fueras la misma
La mayoría de rutinas están diseñadas bajo una lógica lineal:
- Mismos días
- Misma intensidad o aumentando cargas
- Mismos volumen
- Siempre progresar
Eso puede funcionar en cuerpos masculinos, porque su perfil hormonal es mucho más estable.
Pero el cuerpo femenino funciona de manera cíclica, es decir, cambia cada semana.
Y esos cambios hormonales influyen directamente en:
- La fuerza
- La resistencia
- La recuperación
- El riesgo de fatiga
- La motivación
Entrenar igual todo el mes no es inteligente. Adaptar el entreno al ciclo sí lo es.
Adaptar tu entreno en cada fase del ciclo
Adaptar el entrenamiento al ciclo no significa cambiar de ejercicios cada semana.
Significa ajustar variables como:
- Carga
- Volumen (series y repeticiones)
- Intensidad
- Descanso
El movimiento puede ser el mismo. La exigencia no.
Las 2 hormonas que más influyen durante nuestro ciclo menstrual son:
- Estrógeno: cuando están altos, tienes más fuerza, más resistencia y mejor recuperación.
- Progesterona: cuando aumenta, el cuerpo necesita más descanso, baja la tolerancia al ejercicio intenso, la recuperación es más lenta y aparece más fatiga.

Imagen de www.reproduccionasistida.org
Vamos a verlo fase por fase
Entrenamiento en fase menstrual (día 1 al 5 aprox.)
Durante esta fase donde tenemos la menstruación, es recomendable reducir la intensidad y el volumen, pero manteniendo el movimiento (a no ser que nuestro cuerpo nos lo impida por dolor).
En esta fase nuestras hormonas están bajas, y por tanto, tenemos menos energía, más inflamación y nuestra recuperación es más lenta.
Cómo adaptar el entrenamiento
- Baja intensidad y volumen, pero mantén el movimiento (ejercicio ligero).
- Prioriza: movilidad, caminatas, yoga suave, pilates.
- Cardio: evita HIIT o cardio intenso, mejor haz cardio moderado/ligero (caminar, bici suave) 20–30 min.
- Fuerza: baja el volumen e intensidad (menos series, menos peso, más descansos).
Por ejemplo:
Si normalmente haces sentadilla → 4×12 con peso alto
En fase menstrual puedes:
- Sentadilla → 2–3×12 con un 20–30% menos de carga
- Descansos más largos
- Sin llevar series al fallo
Entrenamiento en fase folicular (día 6 al 11 aprox.)
En esta fase los estrógenos aumentan, por tanto, nuestro cuerpo se adapta mejor al esfuerzo y tenemos una recuperación más eficiente. Es una fase ideal para estimular progreso.
Cómo adaptar el entrenamiento
- Prioriza: ejercicio intenso y fuerza progresiva (Aumentar volumen o carga).
- Introducir variaciones nuevas
- Cardio: puedes incluir HIIT corto (ej. 10–15 min), o cardio moderado.
- Fuerza: va bien aumentar carga (más peso) y series.
Por ejemplo:
- Series 4×12 reps, aumentando carga progresivamente
- Últimas 2 repeticiones exigentes
- Mantener buena técnica
Aquí sí es buen momento para buscar sensación de progreso.
Entrenamiento en fase ovulatoria (día 12 al 16 aprox.)
Durante esta fase, alcanzamos nuestro pico de rendimiento. Nuestros estrógenos están altos, como consecuencia, tenemos más fuerza y potencia. Además, aumenta un poco nuestra testosterona, por lo que es más fácil ganar masa muscular durante esta etapa.
Cómo adaptar el entrenamiento
- Prioriza: ejercicio intenso (menos repeticiones pero con cargas más altas).
- Cardio: HIIT, sesiones cortas e intensas funcionan muy bien.
- Fuerza: sube cargas, trabaja series más pesadas o bajas repeticiones.
Por ejemplos:
- Series 4×8–10 repeticiones con más peso
- Descansos completos
- Series duras pero controladas
- Evitar sobreesfuerzo
Es la fase donde puedes marcar récords personales de cargas.
Entrenamiento en fase lútea (día 16 al 28 aprox.)
La fase lútea es donde suele aparecer la duda o confusión, pues nos sentimos más pesadas, y lo que éramos capaz de levantar antes, en esta etapa nos cuesta. Durante esta fase tenemos la progesterona alta, y nuestra recuperación es más lenta. Además presentamos mayor fatiga acumulada.
Cómo adaptar el entrenamiento
- Prioriza: volumen moderado con intensidad controlada (bajar cargas o reps).
- Fuerza: mantener ejercicios (+volumen, – intensidad), evita altas cargas los días cercanos a la regla (hacer más yoga, pilates o caminatas).
- Cardio: mejor cardio moderado 30–45 min (ej: zumba). Evitar HIT
- Más control, menos ego
Por ejemplo:
Si tu rutina base es: Sentadilla → 4×12 pesado
En fase lútea puedes: 3×12 con menos carga o 4×10 con peso moderado o mantener peso pero dejar 3–4 repeticiones en recámara
El objetivo aquí no es progresar. Es mantenernos en movimiento pero sin agotar. En esta fase es muy recomendable añadir sesiones de cardio moderado para bajar la inflamación.
| Fase del ciclo | Cómo te puedes sentir | Cardio recomendado | Entrenamiento de fuerza |
|---|---|---|---|
| Menstrual | Baja energía, más sensibilidad | Caminar, yoga, pilates (20–30 min) | Menos series y peso, sin fallo |
| Folicular | Más energía y motivación | Cardio moderado o HIIT corto | Aumentar volumen o carga |
| Ovulatoria | Pico de fuerza y potencia | HIIT o cardio intenso corto | Cargas altas, menos reps |
| Lútea | Más fatiga, menos tolerancia | Cardio moderado (30–45 min) | Mantener ejercicios, bajar intensidad |
Usa esta información como guía, no como norma rígida. Escucha más a tu cuerpo que al calendario.
Aprender a adaptar tu entrenamiento a tu ciclo es esencial para entender tu cuerpo y mantener progreso sin frustrarte. El entrenamiento no tiene que ir contra ti. Puede acompañarte.
Y cuando ocurre eso, el progreso llega sin lucha.

